Las Start-ups de América Latina impulsan la innovación


En Brasil, la compañía de tecnología Loggi está abriendo nuevas puertas para negocios y creando oportunidades. © Loggi 
 

Como madre soltera, Rosa Maria Costa aprecia tener un horario de trabajo flexible. Durante años, navegó por las calles congestionadas de São Paulo trabajando como mensajera en motocicleta, y recibiendo los pedidos por radio, para un servicio de reparto. Le gustaba su trabajo, pero era difícil llegar a fin de mes y no podía pasar mucho tiempo con sus hijos.
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“Mis niños se quejaban de que nunca me veían”, dijo Costa, de 47 años.

Ahora trabaja para Loggi, una nueva empresa brasileña que conecta a mensajeros con clientes que necesitan servicios de mensajería express. Esto le permite tener un horario flexible y organizar su día en función del horario escolar de su hijo de 3 años. Lo mejor de todo es que gana el doble de lo que solía ganar con la empresa de reparto. “Trabajo menos y gano más dinero”, contó Costa.

Loggi, fundada en 2013, forma parte de una nueva ola de start-ups de América Latina que está revolucionando la manera tradicional de hacer negocios y creando nuevas oportunidades económicas en toda la región. Estas compañías usan la tecnología para ayudar a reducir la desigualdad, ampliar el acceso a bienes y servicios, y crear más empleos. Además, se han transformado en aliados importantes en los esfuerzos de la región para mejorar las bases de su talento humano, tecnología e innovación, todos elementos fundamentales para impulsar la prosperidad en América Latina.


Esta semana, 50 de las empresas emergentes más promisorias de la región —incluida Loggi— participarán en un foro en São Paulo organizado por el Foro Económico Mundial y la Corporación Financiera Internacional (IFC). Esta reunión aprovecha el impulso generado por la nueva ola de emprendedores tecnológicos de la región y les ofrece la oportunidad de acceder a una red de inversores mundiales, ejecutivos empresariales y autoridades responsables de formular políticas.

El número de operaciones de capital de riesgo en América Latina aumentó de manera constante en los últimos años, llegando a casi 250 en 2017, gracias al aumento de los programas de financiamiento para las fases iniciales, según la Asociación Latinoamericana de Capital de Riesgo y Capital Privado (LAVCA), una organización sin fines de lucro que monitorea a los inversores y las empresas emergentes en la región. Brasil fue el mayor mercado en términos de capital invertido, seguido de Colombia y México.

“Es muy poco probable encontrar una empresa emergente en Latinoamérica que esté haciendo algo trivial”, señaló Julie Ruvolo de LAVCA. “Estas empresas tienen un impacto en la inclusión digital, la inclusión financiera, el acceso al transporte, el acceso a la atención médica”.

El mercado latinoamericano de empresas emergentes aún no tiene capital suficiente en relación con las oportunidades que existen, dijo Ruvolo, pero los inversores prestan cada vez más atención a medida que la región se torna más importante para las principales empresas de tecnología como Amazon, Google y Netflix. “Es parte de una evolución; cambiar desde la perspectiva de Silicon Valley hacia una perspectiva mundial”, agregó Ruvolo.

 

Confiar en un Recurso Existente: los "motoboys" de São Paulo

El momento de las empresas emergentes brasileñas “es ahora”, dijo Fabien Mendez, cofundador y director ejecutivo de Loggi. En la última década se registró un aumento de los emprendimientos, pero muchos no prosperaron debido a la histórica recesión que afectó a Brasil. A medida que la economía comienza a recuperarse, las empresas que sobrevivieron “son muy resilientes dada la situación por la que atravesaron”, agregó. “Estas brindan servicios importantes a escala y tienen un gran potencial para futuras OPI [oferta pública inicial]”.

Mendez, un francés de 32 años trasplantado a Brasil, dio algunos consejos a los nuevos empresarios: “Trate de no tener una estrategia que solo dependa de recaudar mucho capital. La verdad es que no encontrará este dinero en América Latina. Intente crear una estrategia que dependa de un buen producto y que no necesite tanto capital”, dijo.

En el caso de Loggi, el enfoque del uso eficiente del capital se tradujo en aprovechar un recurso existente: los cientos de miles de mensajeros en motocicleta independientes de São Paulo conocidos como “motoboys”. Para las empresas que dependen de un servicio de mensajería rápido, esto significó un cambio radical en el reparto a oficinas y hogares, al igual que para los conductores que brindan el servicio.

“Básicamente creamos un nuevo mercado para las empresas que necesitan enviar algo de manera rápida”, dijo Mendez. “Abrimos nuevas oportunidades para muchas compañías”.

Mendez recuerda el momento cuando tuvo la idea de Loggi:

“Un día iba caminando por una de las principales avenidas de São Paulo y vi un motoboy, luego otro, y otro; había un flujo constante de motoboys y conductores. Pensé, ‘¡guau!, ¿cuál es el tamaño de este mercado?’. Siempre supe que la logística era fundamental para la economía brasileña. Me di cuenta de que había una gran oportunidad de usar el poder transformador de la tecnología para optimizar la base de conductores existente y crear un ‘UPS 3.0’ en Brasil”.

 

Un enfoque eficiente tiene un efecto dominó

En la actualidad, alrededor de 5000 mensajeros independientes pueden usar la aplicación móvil de la empresa Loggi, una cifra que solo llegaba a 1000 en 2015. Estos mensajeros tienen licencia y cobertura de seguro, y operan motocicletas y camionetas que cumplen con las normas del gobierno. La empresa usa algoritmos para hacer unir oferta y la demanda, mejorar las rutas de entrega y optimizar el tiempo de los conductores.

La aplicación comprueba la disponibilidad de recursos según la ubicación de los conductores y su espacio de carga. Generalmente, recogen el pedido en los próximos siete minutos desde que se solicitó el servicio, lo cual es un instante en comparación con un promedio de dos horas de los mensajeros tradicionales de despacho por radio. Esto significa que los mensajeros de Loggi realizan más repartos, y ganan el doble que en otros servicios. Y gracias al volumen de trabajo, Loggi puede pagar mejor a sus conductores.

Aunque la empresa comenzó principalmente como un servicio de entrega de documentos, Loggi se ha diversificado y ahora reparte alimentos y productos pedidos en línea. Amazon, por ejemplo, es uno de sus clientes. Cuando los clientes de Amazon en São Paulo hacen clic en la opción de entrega en el mismo día, es probable que sus paquetes sean repartidos por un mensajero de Loggi.

En 2016, IFC realizó una inversión de capital de USD 5 millones en Loggi. Invertimos en start-up precisamente por su potencial para impulsar el desarrollo y la innovación. Las inversiones de IFC se realizan directamente en una empresa y a través de fondos de capital de riesgo. También proporcionamos apoyo a aceleradores y a proyectos que permiten establecer contactos entre empresas.

La inversión en empresas tecnológicas innovadoras y prometedoras suele generar resultados que van más allá de las ganancias directas. En el caso de Loggi, esto podría significar beneficios altamente necesarios en materia de desarrollo urbano.

“Loggi genera macrodatos, que tienen el potencial de hacer de São Paulo un lugar mejor”, dijo Sean Petersen, director del programa de inversiones en capital de riesgo de IFC en América Latina. “El conocimiento de cómo los productos se trasladan por la ciudad todo el día se puede usar para la planificación urbana y el transporte. Por lo tanto, más allá del impacto inmediato que tiene Loggi, esta empresa también podría ayudarnos a ver tendencias y predecir las necesidades de crecimiento futuras”.

Obtenga más información sobre el financiamiento en forma de capital de riesgo que otorga IFC en la página www.ifc.org/venturecapital.

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Publicado en marzo de 2018.