CUANDO EL EMPLEO FORMA PARTE DEL PLAN ACADEMICO, LOS ESTUDIANTES COLOMBIANOS SE BENEFICIAN


© Dominic Chavez/ IFC

A los 18 años, tan pronto terminó la escuela secundaria, Lina Riascos abandonó su pueblo natal con solo la ropa que llevaba puesta. Creció en la costa del Pacífico colombiano, en un pueblo de pescadores golpeado por el conflicto armado que duró 50 años en el país. La violencia era una realidad de la vida.

"Era normal enterarse de que habían matado a alguien", comentó Riascos. "La gente abandonaba su tierra sin mirar atrás. Yo no veía futuro".

Riascos se mudó a Bogotá, la capital de Colombia, en busca de una vida mejor. Comenzó a trabajar en dos empleos y, por recomendación de una amiga, se matriculó en Uniminuto, una universidad privada innovadora, reconocida por sus programas de bajo costo enfocados en el empleo.

En Colombia, donde más de tres generaciones se han visto afectadas por la guerra, el reciente acuerdo de paz ofrece nuevas oportunidades, en especial para los que tienen un título universitario. Pero el acceso a la educación superior ha sido tradicionalmente limitado, y la demanda por una educación de calidad excede la del número de puestos disponibles en las universidades del país. Más de 3 millones de graduados de la secundaria no pueden continuar sus estudios en una facultad o universidad, lo que representa un obstáculo enorme para adquirir las habilidades que necesitan para sumarse a la fuerza de trabajo.

La educación privada puede desempeñar un papel importante en la ampliación del acceso a los estudios universitarios y profesionales, en especial para los adultos que trabajan. La educación superior contribuye a elevar la productividad y los ingresos y a reducir la desigualdad social.

En Uniminuto, un cliente de la Corporación Financiera Internacional (IFC), el 98% de los alumnos provienen de familias de bajos ingresos. Al igual que Riascos, muchos son los primeros miembros de sus familias que asisten a la universidad. Las mujeres representan el 71% de los estudiantes.

"Uniminuto me ha abierto muchas puertas", dijo Riascos. "Fue el primer paso para convertirme en una profesional". Actualmente cursa el tercer año de la carrera de en trabajo social gracias a una beca de Uniminuto que cubre la mitad del costo de la matrícula y un empleo de medio tiempo en el campus.

 

UN PROGRAMA ORIENTADO HACIA LA CARRERA LABORAL

Más del 80% de los alumnos de Uniminuto encuentra empleo dentro de seis meses luego de su graduación. Los resultados que logra la universidad en lo que respecta a la inserción laboral de sus alumnos reflejan su estrecha colaboración con administradores, empresas y el sector público, dirigida a garantizar que los estudiantes adquieran habilidades rentables que satisfagan las necesidades de los empleadores. Este enfoque centrado en la carrera laboral es fundamental en un país donde la mitad de los empleadores indican que tienen dificultades para cubrir puestos, a menudo por falta de candidatos con las habilidades o la experiencia necesarias.

Por esto, más de la mitad de los programas de Uniminuto están orientados a la educación profesional y centrados en sectores económicos clave, como la agroindustria, la gestión hotelera, la construcción, el diseño de páginas web y la salud laboral. Uniminuto complementa las lecciones en el aula con capacitación práctica en el lugar de trabajo para subsanar las deficiencias en las habilidades y facilita la contratación cuando los alumnos se gradúan.

Ruth Pulido trabaja en el área de recursos humanos del Grupo Éxito, empresa minorista de primera línea en Sudamérica que ha ofrecido pasantías durante el verano a unos 2000 estudiantes de Uniminuto y ha ayudado a 150 graduados a encontrar empleo de tiempo completo. "Los estudiantes de la universidad son personas que aprovechan las oportunidades que se les da", afirmó Pulido. "Quieren trabajar con mejor ímpetu cada día, tener una trayectoria laboral. Poder mejorar cada día no solamente como profesionales sino como personas".

 

EL RÁPIDO CRECIMIENTO DA RESULTADOS

IFC desempeñó una función catalizadora en el rápido crecimiento de Uniminuto mediante un préstamo de USD 8 millones concedido en 2009, que le permitió ampliar su infraestructura, modernizar su tecnología y mejorar su estrategia financiera de largo plazo. Hoy en día, sus programas presenciales y a distancia llegan a 130,000 alumnos y la entidad cuenta con nueve campus y más de 85 establecimientos en todo el país, incluso en pueblos remotos de la Amazonia. Gracias a su enfoque de enseñanza presencial y virtual, Uniminuto es hoy la universidad más grande de Colombia. La entidad prevé implementar su modelo educativo en África, donde comenzará por desarrollar programas en Côte d’Ivoire y Benin.

Riascos, por su parte, siente que la preparación que le está brindando Uniminuto ha cambiado su vida para siempre. Espera poder regresar algún día a su pueblo y crear una fundación para estudiantes secundarios que buscan mejorar su vida, siguiendo el modelo de Uniminuto.

"Mi sueño es trabajar con niños y jóvenes", señaló. "Si yo tuve la oportunidad, ¿por qué no pueden tenerla también otros?".

Versión en inglés

Para obtener más información: Estudio sobre Uniminuto: La educación al alcance de todos.

Para más información sobre la labor que lleva adelante IFC en el área de educación, visite www.ifc.org/education (en inglés).

Publicado en abril de 2017