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Por Mauricio González Lara

Yashmita Bhana no es ajena a la adversidad. En 2007, Bhana estaba desempleada y padecía dificultades para poner un plato de comida en la mesa familiar. A casi 14 años de distancia, es una emprendedora sudafricana respetada, y madre de tres hijos. Cuando la pandemia comenzó a afectar a las pequeñas empresas, no entró en pánico.

Bhana es fundadora de Nihka Technology Group, una empresa de información, comunicación y tecnología con sede en Johannesburgo. Cuando necesitó dinero para expandir sus operaciones, recurrió a Lulalend, una plataforma de préstamos en línea que brinda financiamiento rápido y accesible a las pymes de Sudáfrica. La compañía le concedió un préstamo en 21 horas.

"En estos tiempos difíciles, Lulalend satisface una enorme necesidad", admite Bhana.

Las pequeñas empresas como Nihka han tenido siempre grandes dificultades para obtener financiamiento oportuno en las economías emergentes, a pesar de que desempeñan un papel importante en el crecimiento económico y la creación de empleo. Las pymes representan alrededor del 90 % de las empresas y generan más del 50 % del empleo en todo el mundo. En las economías emergentes, las pymes formales aportan hasta el 40 % del producto interno bruto (PIB), cifra que aumenta significativamente si se incluyen las del sector informal. En los mercados emergentes, las pymes generan 7 de cada 10 puestos de trabajo formales.

With support from Lulalend, SRJ Printers has incorporated digital printing into its offerings.
Yashmita Bhana, fundadora de Nihka Technology Group, de Sudáfrica. Foto cortesía de Yashmita Bhana.

Ya antes de la COVID-19, menos del 15 % de las pymes de las economías emergentes podían acceder a los recursos que necesitaban para crecer y generar riqueza. En los países en desarrollo se estima que la necesidad insatisfecha de financiamiento para las pymes alcanza los USD 5,2 billones al año (PDF, en inglés). El acceso al financiamiento ofrecido por los bancos tradicionales se redujo aún más durante la pandemia, lo que ha contribuido a desacelerar el crecimiento económico.

En respuesta a esta situación, las pymes han recurrido a la tecnología financiera, o fintech, para satisfacer sus necesidades de fondos. Este término se refería originalmente a los sistemas de servidores de las instituciones financieras establecidas, pero ahora incluye una multiplicidad de sectores que buscan mejorar la prestación y el uso de los servicios financieros por Internet. Los préstamos en línea son un elemento central de las Fintech. Todo se remonta a la crisis financiera de 2008, la cual socavó la confianza en el sistema financiero y abrió un espacio para que las instituciones financieras basadas en la tecnología pudieran crecer, sostiene Andrés Fontao, cofundador y socio gerente de Finnovista, compañía dedicada a la innovación y el desarrollo de empresas con fuerte presencia en América Latina.

El potencial de las fintech ha atraído la atención de los inversionistas. En 2019, la inversión en este tipo de empresas ascendió a USD 135 700 millones, con 2693 operaciones en todo el mundo (PDF, en inglés). Durante la pandemia, muchas de estas plataformas de financiamiento digital se movieron con rapidez para responder a la oleada de solicitudes de préstamos provocada por los cierres de empresas y los despidos. Debido a que las fintech utilizan tecnología de vanguardia para evaluar la solvencia de los prestatarios a través de datos alternativos y emplean plataformas electrónicas para procesar solicitudes, sus servicios han resultado más accesibles y rápidos para las pymes.

Los ejemplos seleccionados de tres países (México, Sudáfrica y la India) ilustran el papel cada vez más importante de estas plataformas en tiempos de crisis económica.

La revolución mexicana

En México, el tercer país más poblado de América, solo el 37 % de los adultos posee cuenta bancaria, pero el 71 % tiene acceso a Internet. Mientras que una solicitud de préstamo en un banco comercial de México puede demorar en promedio dos meses, las fintech son capaces de aprobar un préstamo en horas.

Agro-IPSA helps Mexican farmers in Chihuahua and other states affected by recurrent droughts.
Agro-IPSA ayuda a los agricultores de Chihuahua y otros estados mexicanos afectados por sequías recurrentes. Foto cortesía de Agro-IPSA.

Después del brote de COVID-19, Agro-Ipsa, una pyme del estado de Chihuahua, se puso en contacto con la fintech mexicana Konfío para solicitar un préstamo que le permitiera continuar con sus operaciones y sus planes de expansión. La empresa se especializa en infraestructura hidráulica y brinda asesoramiento sobre sistemas de riego que ayudan a los numerosos productores de chile de la región a utilizar los escasos recursos hídricos de un modo más inteligente. Konfío, cuyo nombre remite al verbo "confiar", aprobó el préstamo de Agro-Ipsa el mismo día que esta lo solicitó.

"Gestionar una pyme es como andar en bicicleta", dijo Sergio Martínez, administrador de Agro-Ipsa. "Si dejas de pedalear, te caes. Nuestro objetivo es abarcar todo Chihuahua y tal vez otros estados en los próximos meses".

El director ejecutivo de Konfío, David Arana, cree que la pandemia ha reducido las aprehensiones respecto a las compañías de financiamiento digital. "A diferencia de las entidades que todavía requieren que el cliente vaya a una sucursal, nosotros ya ofrecíamos servicios financieros 100 % virtuales", apunta Arana. "Aunque resultaban frustrantes para muchos usuarios, estos procesos cara a cara se percibían como un elemento que generaba confianza entre los clientes y la empresa. El distanciamiento social provocó cambios fundamentales en el comportamiento de los consumidores".

¿Su predicción? Los prestamistas digitales crecerán rápidamente: "No hay vuelta atrás", afirmó.

Inspiración que viene de Sudáfrica

En Sudáfrica, el PIB se contrajo un 51 % anualizado (i) en el segundo trimestre de 2020. Las pymes del país, que ya de hecho padecían las consecuencias de una economía en contracción antes de la pandemia, representan más del 98 % de las empresas, emplean entre el 50 % y el 60 % de la fuerza laboral del país y son responsables de una cuarta parte del crecimiento del empleo en el sector privado, según McKinsey (i).

Muchas pymes necesitaban acceder rápidamente al capital de trabajo para sobrevivir a la crisis, ya fuera en forma de planes de ayuda respaldados por el Gobierno o de préstamos del sector privado.

Las fintech han desempeñado una función importante en este aspecto, señaló Trevor Gosling, director ejecutivo de Lulalend. "Los períodos de incertidumbre económica obligan a los prestamistas de todo tipo a ser más cautelosos. Ahí es cuando resulta vital la capacidad para evaluar con precisión las posibilidades de una pequeña empresa para contraer préstamos".

Fundada en 2014, Lulalend, o "Préstamo Fácil" ("lula" significa ''fácil' en zulú), ofrece financiamiento a largo plazo y servicios de crédito. El énfasis de la empresa en la automatización y su enfoque centrado en los datos le permiten aprobar préstamos y brindar servicios a sus clientes con rapidez. "Nuestra tecnología, basada en la inteligencia artificial, nos ayuda a hacer esto eficazmente a través de un algoritmo de puntajes que nos permite aprobar una mayor cantidad de pymes como prestatarias", indicó Tom Stuart, director de Marketing de Lulalend.

Trevor Gosling, CEO of Lulalend.
Trevor Gosling, director ejecutivo de Lulalend. Foto cortesía de Lulalend.

Desde el comienzo de la pandemia, Lulalend ha observado un aumento significativo en el número de empresas que solicitan financiamiento puente para cubrir el déficit de flujo de efectivo a corto plazo que se requiere para pagar a los empleados y los proveedores. A medida que las empresas empiezan a reabrirse e incrementar sus operaciones, Lulalend vuelve a recibir más solicitudes por motivos relacionados con el crecimiento, como la compra de equipos o inventario.

Aceleración del progreso en la India

El sector de las pymes de la India emplea a cerca de 124 millones de personas (i) y aporta el 31 % del PIB del país. No obstante, el 68 % de estas empresas no están conectadas a Internet, según KPMG (PDF, en inglés), por lo que las oportunidades de crecimiento son importantes.

La pandemia ha reducido aún más el flujo de caja y el capital de trabajo de las pymes. Mintifi, una entidad financiera no bancaria centrada en las cadenas de suministro, se ha asociado con más de 50 compañías de primera línea de la India y se ha integrado con sus sistemas de planificación de recursos empresariales para sacar provecho de las enormes cantidades de datos subyacentes sobre transacciones. Esto ayuda a la empresa a proporcionar financiamiento a la red de pequeños distribuidores, comerciantes y minoristas de todo el país.

Anup Agarwal, director ejecutivo y cofundador de Mintifi, prevé que la COVID-19 acelere el desarrollo de las fintech en la India. "Los prestamistas digitales de la India han atraído casi USD 2000 millones en capital social de grandes inversionistas internacionales en menos de cinco años, y sin embargo no hemos podido hacer frente a más del 1 % de la demanda total insatisfecha de financiamiento para las pymes".

Agarwal cree que el futuro está lleno de posibilidades.

Fontao predice también un período de adquisiciones de fintech durante los próximos años.

"En cinco años, probablemente veremos cierta consolidación en un espacio muy concurrido, en el que las fintech regionales más grandes adquirirán entidades de préstamo más pequeñas y de alcance nacional para obtener acceso a los mercados", acotó.

¿Y el resultado? Tanto él como otros creen que las pymes se beneficiarán con un mayor acceso al financiamiento en los próximos años.

Publicado en noviembre de 2020.