La IFC ha ideado productos que proporcionan a los clientes distintas formas de financiamiento eficaces en función del costo a las que no tendrían acceso de otro modo. Entre esos productos se cuentan mecanismos de mejoramiento del crédito para bonos y préstamos mediante garantías crediticias parciales, mecanismos de distribución de riesgos y participaciones en operaciones de titulización.
Las garantías crediticias parciales permiten a la IFC valerse de su calificación crediticia internacional AAA para ayudar a sus clientes a diversificar sus fuentes de financiamiento, prolongar los vencimientos y obtener financiamiento en la moneda de su elección, incluso en la moneda nacional. En operaciones de titulización, la IFC participa en calidad de garante o inversionista que interviene en la estructuración. Las garantías parciales de préstamos y de emisiones de bonos también contribuyen a aumentar el acceso de los clientes a los mercados de capital internacionales y nacionales. Los mecanismos de mejoramiento del crédito ayudan a los clientes a atraer nuevas fuentes de financiamiento en la moneda que escojan, reducir los costos del financiamiento y extender los vencimientos más allá de los plazos que los acreedores privados ofrecerían en otras circunstancias.
Los mecanismos de distribución de riesgos permiten a los clientes transferir a la IFC riesgo crediticio de su propia cartera o de otra que originen. Normalmente los activos permanecen en el balance de los clientes, y la transferencia del riesgo proviene de una garantía parcial otorgada por la Corporación. En general, los clientes utilizan estos mecanismos de la IFC porque los ayudan a ampliar su capacidad para originar nuevos activos dentro de una clase en la que la IFC desea aumentar su propia exposición.
Las operaciones de titulización ayudan a los clientes de la IFC a obtener financiamiento que, de otro modo, no estaría a su disposición o sería inadecuado para ellos por el riesgo crediticio percibido. Esta forma de financiamiento implica la agrupación y venta efectiva de activos financieros y la emisión de títulos que se reembolsan con los flujos de efectivo generados por esos activos. El riesgo vinculado con esta modalidad de financiamiento deriva del conjunto de activos antes que de la institución que los originó. Las operaciones de titulización se suelen implementar en relación con hipotecas, tarjetas de crédito, préstamos automotores y personales, deuda empresarial y otros activos con flujos de efectivo relativamente previsibles.