Instrumentos de cobertura a través de la IFC
La IFC es una de las pocas organizaciones preparadas para ofrecer instrumentos de gestión de riesgos a largo plazo a sus clientes de países en desarrollo. Los instrumentos de gestión de riesgos de la Corporación, o instrumentos derivados, se ponen a disposición de los clientes exclusivamente con fines de cobertura. Al permitir que los clientes del sector privado de países en desarrollo accedan a los mercados internacionales de instrumentos derivados para obtener cobertura contra los riesgos cambiarios, de tasas de interés o de fluctuación de los precios de productos básicos, la IFC hace posible que las empresas puedan mejorar su capacidad crediticia y aumentar su rentabilidad.
El papel de la IFC es salvar la brecha crediticia entre sus clientes y el mercado, dándoles acceso a productos que tal vez no puedan obtener directamente por causa del riesgo crediticio o el riesgo país. Al ofrecer instrumentos de gestión de riesgos, la Corporación actúa, por lo general, como intermediaria entre el mercado y las empresas privadas de mercados emergentes. Desde la creación del programa, en 1990, la IFC ha negociado instrumentos de gestión de riesgos para unos 60 clientes en 30 países.
Ventaja comparativa de la IFC
La IFC se encuentra en una posición sin igual para suministrar a las empresas de países en desarrollo una amplia variedad de instrumentos de gestión del riesgo financiero. Ofrece varias ventajas, entre ellas las siguientes:
- Capacidad para asumir el riesgo crediticio a largo plazo de los clientes de mercados emergentes.
- Clasificación crediticia AAA, que permite el acceso a los mercados financieros mundiales en las condiciones más favorables.
- Amplias relaciones con el mercado.
- Conocimientos técnicos y jurídicos sobre gestión del riesgo financiero, como resultado de la intensa utilización de instrumentos derivados en sus propias operaciones financieras, tales como la obtención de recursos, la administración de los activos líquidos y la gestión del activo y el pasivo.
Ejemplo de cobertura contra el riesgo de tasas de interés
La IFC ofrece a sus clientes productos que se encuentran disponibles en los mercados financieros internacionales. En este ejemplo, una compañía de electricidad de un país en desarrollo va a concertar un contrato a largo plazo con el gobierno. De acuerdo con las condiciones del contrato, la empresa recibirá un ingreso fijo en dólares; sin embargo, la mayor parte de su financiamiento a largo plazo se ha establecido a una tasa de interés variable, basada en la LIBOR.
La empresa puede protegerse contra la inestabilidad de las tasas de interés realizando un
swap de tasas de interés con la IFC, según el cual la compañía paga una tasa fija a la Corporación y recibe una tasa variable basada en la LIBOR. En el diagrama siguiente se muestran los flujos de efectivo correspondientes a este
swap. Puesto que el servicio de la deuda de la empresa sobre el préstamo a tasa variable se corresponde con los flujos de efectivo a tasa variable recibidos de la IFC en virtud del
swap, la empresa se queda con una obligación a tasa fija. De esta manera, con el
swap de tasas de interés se ha obtenido efectivamente financiamiento a tasa fija para la empresa, que se corresponde con sus ingresos fijos en dólares estipulados en el contrato a largo plazo.