La IFC fomenta las inversiones extranjeras de cartera en países en desarrollo mediante la creación y la inversión en una gran variedad de fondos, como los de inversión de capital privado y los de deuda que invierten en valores de mercados emergentes. Al abrir camino y promover esos fondos para los países en desarrollo, la IFC ha introducido a muchos inversionistas de cartera internacionales en los mercados emergentes.
Gracias a las actividades de movilización de recursos de la IFC, tanto empresas grandes como pequeñas del mundo en desarrollo logran acceso al financiamiento a más largo plazo, en muchos casos por primera vez. El acceso al financiamiento de los mercados internacionales las ayuda a aumentar su competitividad en economías más abiertas del mundo entero.